A Maradona la tercera derrota consecutiva lo enojó. Y en caliente buscó responsabilidades en los otros. Rebelde sin causa, toreó a los periodistas por una crítica que en realidad no ha sido despiadada con él. Pero su verdadero malestar pasó por el rendimiento de los jugadores. Se decepcionó y, aunque jamás lo reconozca, tampoco lo llenó que no se los viera tan afectados. Quizá por cuestiones generacionales, testigos cuentan que los grandes estaban más golpeados que los chicos del plantel. El Diego jugador tal vez se iba llorando y con el celular apagado.TRADUZINDO : "Tamo na roça"
Grande Dieguito! Verdadeiro rei do futebol brasileiro!!
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